Sonará que me hago el cheto, pero no sé la traducción literal de esa expresión en español. Bueno, esa frase le digo a mi mente, y parece que finalmente me hizo caso. Todo parece tan simple ahora... Pues si bien las preguntas son las mismas, todo parece fácil ahora.
Tal vez fue por un acto externo, tal vez mi cabeza simplemente no me pudo derrotar y tiró la toalla. Ciertamente no me importa. Lo cierto es que mi mente se vio desligada en gran medida de las cargas "autoimpuestas" que vulneraban fuertemente mi libertad.
Y hoy veo con simpleza todo aquello que con complejidad no podía ver. Ciertamente nuestra inteligencia puede hacer las veces de un limitante en la fe. Por eso, cuando dejamos de usar nuestra cabeza de esa manera, y nos abandonamos (en el buen sentido, no en el de dejarse estar), el poder sanador de Dios entra en nuestro cuerpo, mente, alma y corazón y se lleva aquellas cargas que por no ser nuestras, por no ser reales, por ser exageradas, no podíamos cargar y nos apabullaban.
Así que hoy, después de unas tormentosas semanas, mi cabecita aflojó conmigo (es la única traducción de "go easy on me" que se me ocurre) y dejó que mi ser fluyera. Sí, ahora el que anda a ritmo acelerado es mi corazón, pero eso es harina de otro costal. La tranquilidad ha ganado terreno. Y eso se nota.
Tal vez fue por un acto externo, tal vez mi cabeza simplemente no me pudo derrotar y tiró la toalla. Ciertamente no me importa. Lo cierto es que mi mente se vio desligada en gran medida de las cargas "autoimpuestas" que vulneraban fuertemente mi libertad.
Y hoy veo con simpleza todo aquello que con complejidad no podía ver. Ciertamente nuestra inteligencia puede hacer las veces de un limitante en la fe. Por eso, cuando dejamos de usar nuestra cabeza de esa manera, y nos abandonamos (en el buen sentido, no en el de dejarse estar), el poder sanador de Dios entra en nuestro cuerpo, mente, alma y corazón y se lleva aquellas cargas que por no ser nuestras, por no ser reales, por ser exageradas, no podíamos cargar y nos apabullaban.
Así que hoy, después de unas tormentosas semanas, mi cabecita aflojó conmigo (es la única traducción de "go easy on me" que se me ocurre) y dejó que mi ser fluyera. Sí, ahora el que anda a ritmo acelerado es mi corazón, pero eso es harina de otro costal. La tranquilidad ha ganado terreno. Y eso se nota.
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